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Cruz Roja A Coruña y su relación con las empresas: alianzas que se traducen en valor social

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Cuando se trabaja de forma mancomunada y con objetivos comunes, el impacto social es mayor y los resultados tienen un alcance superior. Cruz Roja, en su afán de llevar a cabo sus proyectos sociales establece alianzas con entes del sector empresarial que permiten garantizar la consecución de esos objetivos y, a su vez, logren el acercamiento entre las empresas y los grupos vulnerables. Es decir, las ventajas de ese trabajo articulado ya no se basan sólo en lo financiero, también implican el uso de habilidades, recursos humanos y logística para trabajar en pos de los objetivos y los valores ciudadanos.

 

Para poner en valor estas colaboraciones, conversamos con Pedro Giménez, responsable de Alianzas con Empresas en Cruz Roja A Coruña, quien  nos comenta que “lo primordial en las alianzas es que los proyectos del ente humanitario sean apoyados y financiados por empresas que también se preocupen por el bienestar social. Ese apoyo se traduce en hechos concretos, en colaboraciones, en formación”. En suma, “es una política de acción social que va más allá de lo meramente filantrópico y se implica en el desarrollo de proyectos dentro de su comunidad”, afirma Giménez.

 

Este trabajo se realiza desde hace un buen tiempo, según Giménez, y en él, las empresas se interesan por conocer los proyectos, los objetivos, o participan en el diseño, en qué retos se pretenden conseguir y cómo todo ello puede impactar en los potenciales beneficiarios o beneficiarias. Con base en todo eso, deciden si apoyar o financiar el proyecto. De esa manera, se potencia el trabajo de ambas partes y se fomentan relaciones entre las mismas y Cruz Roja que pueden perdurar en el tiempo.

 

Una colaboración efectiva

 

Un buen ejemplo de ello ha sido el de la cadena de distribución Vegalsa-Eroski, comenta Pedro, quien provee a la organización humanitaria de  parte de sus productos tales como leche, pañales, fórmulas infantiles, entre otros. Pero, además, en muchas ocasiones apuntan a algo diferente y van más allá de lo físico, interesándose por el espíritu humano. Existen  programas, como el realizado el pasado verano en el que se trabajó con niños, niñas y adolescentes para fomentar los valores, cuidados al medio ambiente y el compañerismo. “Ideas como esas van surgiendo cada día más y van tomando forma hasta ser apoyadas por las empresas”, nos dice el representante de Cruz Roja.

 

“Ese trabajo mancomunado tiene mucho impacto sobre los atributos de una empresa”, sostiene Giménez. “Los ciudadanos valoran cada día más el que sean socialmente responsables, se interesen más por su entorno y que tengan determinados comportamientos sostenibles. No solo que elabore productos de buena calidad sino también que contribuya al desarrollo de su comunidad o una determinada causa. A nivel interno, de cara a los empleados, una empresa que sea solidaria, y que lo haga de forma realmente convencida, genera en sus empleados una sensación de pertenencia, de mayor orgullo al sentirse parte o alineados y confortables en la misma. Todo eso, aparte del ámbito fiscal que igualmente le aporta beneficios”, sostiene Giménez.

 

Un trabajo arduo pero gratificante

 

Desde Cruz Roja se establece un importante trabajo de captación, en el cual “se genera cierta confianza para que las empresas te reciban, se convenzan de la importancia del proyecto, confirmen que se trata de algo serio y que sientan que lo que se ofrece es algo en lo que se puede confiar. En otros casos, son las mismas empresas quienes diseñan sus proyectos  y se acercan a nosotros. De ser así, Cruz Roja les escucha, les brinda asesoramiento y evalúa las posibilidades de llevar a cabo los proyectos”, explica Pedro.

 

Giménez explica que las alianzas con las empresas implican una relación que se sostiene en el tiempo. En cada uno de los proyectos existe una rendición de cuentas y eso permite que se continúe el trabajo de forma transparente o se amplíe la capacidad de ayuda. Es un proceso que lleva tiempo, desde el inicio hasta que se canaliza, pero resulta gratificante por el contacto humano y la integración total en el trabajo a desarrollar.

 

La mayor parte de los proyectos están orientados a cubrir las necesidades de colectivos vulnerables, niños, niñas, mujeres víctimas de violencia de género, desempleados de larga duración, migrantes. Hasta la fecha han sido miles de personas las beneficiadas y que han podido transformar su situación en algo más prometedor.

 

Retos para 2021

 

En estos tiempos, el trabajo se ha visto multiplicado, tanto por la parte operativa como por la cantidad de asociaciones y empresas que quieren sumarse a este esfuerzo. “En estos tiempos de la COVID-19 ha habido empresas que donan mascarillas, hacen donaciones, las que hacen recaudaciones entre sus propios empleados”, continúa Giménez. “La verdad es que ha sido enorme la ayuda. Es algo que confirma el carácter del español que ante las catástrofes muestra su solidaridad y se presta al trabajo”.

 

Para este año 2021, a pesar de las dificultades económicas, sabemos que el trabajo seguirá aumentando y se requerirá aún más de la participación de las empresas, porque a su vez aumentarán las peticiones de ayuda. Entonces, “nosotros como entidad también estaremos necesitando de la contribución del sector empresarial. Hasta ahora ha sido espectacular y pese a la incertidumbre económica y a un entorno incierto, trabajaremos para que este 2021 podamos seguir sumando alianzas y colaboraciones porque van a seguir siendo muy necesarias”, culmina diciendo Pedro Giménez.

 

Texto: Armando Peña, voluntario de Cruz Roja  A Coruña
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